Ellos te cambian la vida… y de repente surge un proyecto desde lo más hondo del corazón.

La huella que dejan… es inconmensurable e infinita.

Entran en nuestra vida con la ilusión de ser uno más en la familia y sin darnos cuenta nos mejoran el día a día y nos enseñan el significado del amor incondicional.

Ellos nos cambian la vida, sin dudarlo dejan huella, y cuando parten se llevan un trocito de nuestro corazón y de nuestro alma.

Sacha, mi primera perrita, me hizo descubrir lo maravilloso que es compartir tu vida con un animal. Yuca, mi primera perrita rescatada, me mostró el lado cruel y mezquino del ser humano, el doloroso mundo del abandono y del maltrato animal. Ambas me dieron fuerza para luchar, para querer ayudar cada día a los animales más necesitados.

Ahora que ya no están, que deseo con fuerza que la huella de Sacha y Yuca, y la de muchos otros que tanto me enseñaron, sirva para ayudar a infinidad de animales rescatados.

Ellas me mostraron el camino y mi vida tomó sentido. Ellas seguirán dejando huella en aquellos a quienes ayuden.

SaYuc (en homenaje a Sacha, Yuca y todos los que me han dado tanto a cambio de muy poco… porque así son ellos.)

Sacha y Yuca